Pastoral Universitaria UCB

Semillas para tu vida…

Reflexión de la Semana (13) January 26, 2008

Filed under: Reflexión de la Semana — David Cardona @ 1:31 am
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Semillas para tu vida:
Por: Fr. Angel M. Beltrán N., O.P.

Empezar con ánimo y en nombre de Dios

“Jesús, lleno del Espíritu Santo comenzó su misión en Galilea y su fama se extendió por toda la región”. Lc. 4,14.

Estamos iniciando actividades en un nuevo año que Dios ha regalado en nuestras vidas. Unos con más optimismo que otros, pero guiados por la fuerza y el amor de Dios, con una serie de propósitos que ilusionan y engrandecen el camino a seguir. No faltan las dudas y las sombras, también en la comunidad de Jesús existieron, eso forma parte de la vida, pero con la fe en Dios y la bondad en cada una de nuestras acciones, alcanzaremos nuestras metas. Que este sea un tiempo para abrirle más el corazón a Dios, y lo podemos hacer participando más activamente de la Eucaristía y demás actividades programas por la Oficina de la Pastoral Universitaria, y trabajando con ánimo y sin desfallecer por la educación y formación de la comunidad universitaria, que es tarea de todos. Cómo nos dice el mismo Jesús: “ánimo, no tengamos miedos”, que Dios está animando cada una de nuestras tareas encomendadas.

Oración:

Señor Jesús,
danos la fuerza de tu Espíritu Santo,
fortalece nuestro cuerpo y nuestra vida,
aleja cualquier desánimo y desesperanza
y llena nuestra tarea de luz
para poder comenzar y trabajar
durante este nuevo año,
lleno de amor, lealtad y compromiso
y así cumplir la misión que nos encomendaste
como testigos de tu reino en la tierra.

Padre nuestro…

Reflexión:

Nuestro trabajo educativo trasciende la simple actividad, es algo más que una manera de vivir y de cubrir las necesidades básicas. Dios y la vida nos ha formado para ello y esa es nuestra misión e identidad. Haga una lista de propósitos, objetivos y póngalos en manos de Dios, valora tu trabajo y entiende que esa es la manera como ayudas a extender la obra de Dios sobre la tierra y la tarea es dar frutos buenos y en abundancia.

“Cada árbol se conoce por sus frutos” ~ Jesús de Nazaret

 

Temas de formación y vida cristiana (2) December 6, 2007

Filed under: Formación y vida cristiana — David Cardona @ 1:18 pm
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El Aborto: Un atentado contra el ser y la naturaleza del hombre.
Por: Fr. Angel M. Beltrán N., O.P.

Observa la sonrisa de un niño, las arrugas y la experiencia de un anciano y ahora, mira detenidamente tu rostro. Pregúntate, ¿qué sería de ese niño, de ese anciano y de ti mismo; si quienes los engendraron hubieran interrumpido voluntariamente el proceso que sigue un embarazo normal?. Cada uno con su historia, desde sus circunstancias vive la vida. Acaso, ¿existirán razones para haber interrumpido voluntariamente esa vida que cada uno de nosotros disfrutamos?.

Estamos hablando del “aborto”, como la muerte del feto humano antes de nacer, provocada directa y deliberadamente en cualquiera de los momentos biológicos del proceso de gestación a partir del momento preciso de la concepción; es decir, hay vida humana desde la célula germinal conformada por la unión del óvulo y el espermatozoide hasta el nacimiento del niño y este proceso de formación de la vida no puede ser interrumpida por razones humanas predeterminadas.

El problema del aborto es tan antiguo como la humanidad, en culturas como la sumeria, 3000 años antes de Cristo, se castigaba esta práctica y en otras más recientes, como la griega, se permitía alegando razones de “superpoblación” de las ciudades; y en la romana, no existía problema “ya que el progenitor era el dueño de la vida”. Será el judaísmo y posteriormente el cristianismo quien haga una defensa vehemente de la vida y la dignidad prenatal del ser concebido; como afirma Tertuliano: “atentar contra la vida del feto, es atentar contra la vida de un hombre que está en camino de serlo”.

Ayer como hoy la polémica sigue, la cultura de la muerte se impone, tras una cortina de humo que supuestamente quiere mejorar el “bienestar humano”. Las políticas abortistas de los gobiernos ven en la “superpoblación” un peligro para la existencia de los recursos de subsistencia; los sistemas de derecho proclaman el libre ejercicio de la libertad y desarrollo de la personalidad; las ciencias biomédicas como la ingeniería genética, ven en la experimentación prenatal el camino para “mejorar y prolongar” la vida de los seres humanos; los sistemas éticos relativistas, donde se buscan simples argumentos para el bienestar de cada cual sin importar el costo; la educación, donde se enseña biología sexual y la fenomenología del placer producido por las prácticas sexuales; el machismo, el feminismo, el consumismo con su chantaje del “qué dirán”, “de guardar la imagen”; las familias “desechables” e “intercambiables”; las mentalidades de sociedades enfermas que dan origen a individuos “sexoadictos” que terminan cometiendo toda clase de delitos contra el ejercicio digno y personalizador de la sexualidad. Muchas otras razones se podrían aducir para legitimar las políticas abortistas ya sea de los estados, de las familias o personales. Simplemente hago una pregunta: ¿Por qué razón, un ser indefenso, que tiene derecho a vivir independientemente de los criterios, creencias y argumentos de las sociedades y las personas tiene que terminar pagando con su vida lo que desde criterios humanos, razonables, dignos, es posible evitar?.

Como el asunto no se trata simplemente de llegar a posiciones condenatorias sin más, quiero al menos que examinemos cuatro razones, que brindan luces objetivas para desestimar este tipo condenable de práctica:
-Razón biológica: Biológicamente hablando, desde el momento de la fecundación comienza a existir una célula germinal que contiene un mapa genético (comprobado por la ciencia), el conjunto de rasgos esenciales para que una nueva vida exista. Esa célula germinal que luego se convierte en cigoto, embrión y feto, tiene VIDA, porque tiene movimiento propio; es HUMANO, porque es del mismo principio generador de los padres; es INDIVIDUAL, porque posee un código genético propio; es PERSONA, porque tiene autonomía, distinta de sus padres y del vientre receptor.
-Razón histórica: En la mayor parte de las civilizaciones la conservación y defensa de la vida del prenacido ha sido una constante. Históricamente el abortar ha sido un delito grave.
-Razón antropólogica: ¿Qué otro ser viviente, distinto de los humanos, atenta contra su propia especie en estado de gestación?. Atentar contra el ser humano, es atentar contra nuestra propia posibilidad de vida, de racionalidad, de solidaridad con nuestra especie y demás características que nos identifican como seres humanos y no como otra cosa.
-Razón teológica: Ese principio de vida en cualquiera de sus fases de desarrollo es ya imagen de Dios, es criatura formalmente de Dios. De ahí su sacralidad. Si Dios crea y respeta esa vida, que a veces, en mal uso de la libertad humana, se engendra en las situaciones más absurdas, antihumanas y anticristianas; ¿quién le ha dado autoridad para atentar contra esa vida inocente e indefensa?. No se puede escudar en la falta de práctica religiosa o la libertad de cultos para cometer este delito, cuya culpa clama justicia hasta el ser íntimo del hombre y de su tarea socio-histórica.

¿Cómo enfrentar el problema?. En sociedades como las nuestras habrá que hacerlo desde el rescate del sentido de la vida y la confrontación de los valores humanos y cristianos, si se es creyente; dados dentro de un proceso educativo que por una parte, enseñe y lleve al joven y por ende al adulto a un ejercicio sano de su sexualidad, que comprometa todo su ser y su proyecto de vida; y por otra parte, una educación que desenmascare las mentiras impuestas por los hilos económicos de los poderosos que quieren convertir cada día más al ser humano en marioneta de sus propios instintos y de sus máquinas de producción; junto a modelos de familia y de convivencia humana donde se refuercen los lazos afectivos y la madurez humana. Revalorar y dignificar la sexualidad, no como el simple ejercicio del placer, sino como una dimensión fundamental en el desarrollo humano y por tanto no se puede jugar con ella a los dados, a la ruleta rusa o simplemente convertirla en una forma de chantaje, medio de sobrevivencia o una ilusión efímera de unos pocos momentos, y después vienen las consecuencias, donde simplemente se busca la solución más fácil, sin importar que sea la más cruel de todas.

Muchas son las consecuencias de quienes por múltiples circunstancias llegan a abortar: Desde las traumáticas, más frecuentes de lo que creemos, donde el remordimiento y el recuerdo en medio de una serie de especulaciones, se convierten en una carga demasiado pesada que termina afectando la totalidad del ser y quehacer del directo implicado; hasta el total relativismo ético, donde se recurre repetidas veces a la misma práctica. Muchos son los efectos en la vida física, psíquica y espiritual de quien aborta. Desde la pastoral de la confesión, como Jesús con la mujer adúltera, estará siempre presente la misericordia de Dios; pero también se tendrá que orientar y clarificar desde una base doctrinal, humana y salvadora en los demás campos de la pastoral para formar en la libertad de los hijos de Dios y, desde las comunidades habrá que seguir trabajando por cultivar e incentivar la cultura de la vida buscando derrotar la cultura de la muerte en la cual estamos inmersos, y desde ahí tener la plena seguridad que así como este niño, el anciano y cada uno de nosotros hemos tenido una oportunidad de vivir, los 350.000 colombianos y los millones en el mundo de seres humanos que son asesinados en el vientre de sus madres tengan la oportunidad de vivir, de soñar, de envejecer y de sonreír o espantarse frente al espejo como lo hacemos nosotros todas las mañanas.

 

Poemas: Instantes de alegría y esperanza (2) December 6, 2007

Filed under: Poemas — David Cardona @ 1:11 pm
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Es Navidad…
Por: Fr. Angel M. Beltrán N., O.P.

Amigo, es Navidad…
la fiesta de la cristiandad,
de la familia, la fe, la amistad.
Despierta
hay algo en el vecindario,
¡alerta!
hay luces en el campanario,
las gentes sonríen al pasar,
alguien grita que es tiempo de perdonar
de tomar una copa y brindar
porque todo es felicidad,
amigo, es Navidad.

Amigo, es Navidad…
las familias corren a abrazarse,
los vecinos no dejan de animarse,
los niños no se cansan de cantar
al niño del pesebre que acaba de nacer
de una hermosa mujer
en compañía de un hombre llamado José,
en el cielo hay luces de colores
y hasta las aves se brindan sus amores.
En definitiva, es Navidad,
la fiesta universal de la hermandad,
vamos todos a compartir
entendiendo lo rico que es vivir.

Amigo, es Navidad…
los amigos se hacen presentes
así estén en otros lugares,
vuelven todos a nuestras mentes
que están en nuestros hogares
compartiendo y desfrutando
un pedazo de la vida,
regalando una flor, ofreciendo un regalo
sin importar si es caro o barato,
lo que interesa es el rato
para darnos un saludo de prosperidad,
amigo, es Navidad.

Amigo, es Navidad…
la alegría sube hasta el cielo
y desde allí envía su luz y su estruendo,
las miradas nuestras levantan vuelo,
un aliento de vida va subiendo
hasta llegar con gran amor
al seno del Poderoso y Santo Creador
dándole gracias por su Hijo
y su pueblo que con Él bendijo.
Amigo, no dejes de cantar y disfrutar,
un saludo y gracias por el regalo de la amistad
y no te olvides, ¡es Navidad!.

 

Reflexión de la Semana (12) November 16, 2007

Filed under: Reflexión de la Semana — David Cardona @ 3:45 pm
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Semillas para tu vida:
Por: Fr. Angel M. Beltrán N., O.P.

El amor a Jesus y su iglesia: Identidad del creyente

“En esto conocerán todos que sois discípulos míos: sí os tenéis amor los unos a los otros”. Jn 13,35.

Desde el momento de nuestro nacimiento nos hacemos a una identidad, que nos hace pertenecientes a una familia, un grupo humano. También como creyentes, cristianos, el día de nuestro bautismo queda impresa en nosotros esa identidad que nos hace hijos de Dios y pertenecientes a la Iglesia Católica, lo cual comprende una serie de obligaciones, como tenemos que hacerlo con la familia, el estado, el lugar de trabajo. Los creyentes estamos regidos por la ley del amor, esa fuerza que nace de nuestro interior, como convicción que mueve todo nuestro ser, que nos hace sentir la existencia y señala el camino de la realización personal y la felicidad, sirviendo desinteresadamente en la Iglesia (parroquia), siendo parte activa en las comunidades y avivando la fe en la familia. El amor, es el sentimiento más grande del ser humano, pero es tan perfecto que no admite defectos como caprichos, infidelidades, egoísmos, falsedades, y muchos otros comportamientos que lo destruyen. San Agustín nos dice “ama y haz lo que quieras”, pero el amor que nace de la honestidad y que es reflejo del mismo amor de Dios en nosotros. Vivamos con alegría y optimismo nuestra vida, siendo siempre fieles al amor de Dios, participando activamente en nuestra Iglesia y viviendo en familia esa bendición de Dios que nos dice “Venid benditos de mi Padre, porque de vosotros es el Reino de los Cielos”. El amor es el camino que nos conduce a Dios; recordemos “que Él nos amó primero” y ahora nosotros debemos ser generosos y responder a esa gratuidad y don de Dios.

Oración:

Padre Santo
conocedor de todo nuestro ser
TÚ sabes que fácilmente renunciamos a tu amor,
escogemos caminos falsos y vivimos de las apariencias,
traicionamos y vendemos al otro
nada o poco nos interesan tus mandamientos
porque desconocemos tu amor;
ayúdanos con la fuerza de tu Espíritu Santo
a reconocer en nosotros y en los demás
el verdadero amor que nos hace felices
y nos lleva a cumplir tus mandatos por sendas
de caridad y justicia.
Padre Nuestro…

Reflexión:

Todos en cualquier momento de nuestra vida hemos tenido experiencias de amar a alguien, de sentir que por nuestras venas corre una fuerza especial que nos lleva hacia una persona, la familia, una profesión, etc. ¿Seré que yo siento lo mismo por mi Iglesia y por las cosas de Dios?. ¿Realmente soy creyente por amor o por obligación?, ¿qué cosas, comportamientos, o estados de vida impiden que pueda vivir el verdadero amor de Dios?. Si le fallamos a ese mandato sagrado del amor, todo lo demás se convierte en una farsa, en una solemne mentira.

“Amaos los unos a los otros, como yo os he amado”. ~Jesus de Nazaret

 

Reflexión de la Semana (11) November 5, 2007

Filed under: Reflexión de la Semana — David Cardona @ 4:03 pm
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Semillas para tu vida:
Por: Fr. Angel M. Beltrán N., O.P.

Ser creyente: Llamado a obrar en justicia.

“Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es Dios”.  Mt. 15,21.

Al escuchar la palabra “justicia”, inmediatamente pensamos en códigos y leyes, es lo que debe hacer un juez cuando violan nuestros derechos; o simplemente, en mis derechos.  El sentido de justicia va mucho más allá y compromete a todo ser humano, es aquello que debemos hacer, cumplir, a la luz de la voluntad de Dios, la organización vital de los seres vivos y la naturaleza racional del ser humano. Para un cristiano, esta virtud tiene que estar unida a la caridad y al perdón como ejes del quehacer humano. Vivimos en un mundo terriblemente injusto, lleno de situaciones de muerte, caracterizado por un capitalismo salvaje cuyo único fin es el lucro y la explotación, lleno de leyes y códigos para cada actividad humana que legalizan los sistemas sociales injustos El creyente desde su experiencia de fe tiene que ayudar a transformar esa realidad. Justicia, es devolver la dignidad a los pobres y necesitados, ayudándolos en sus necesidades básicas y ser cooperadores de la obra de Dios. La justicia es esencial en el establecimiento del Reino de Dios y elemento fundamental de toda organización humana, tratemos todos de dar un aporte para que la historia que nos ha tocado vivir esté más cerca de Dios, dignificando la obra humana.

Oración:

Dios Padre:
de quien brota todo consuelo de paz y justicia,
y quien por los profetas y luego en tu Hijo Jesús
te revelaste como el Dios de la misericordia
principio  de la justicia;
infunde en el corazón de los hombres
valores cristianos que transformen la sociedad
injusta y destructora de sí mismo,
en senderos de paz, justicia y amor verdadero
para gloria de TI, Padre Santo
y salvación y felicidad de todos los hombres.

Padre Nuestro…

Reflexión:

La justicia es cumplirle a Dios y cooperar de una manera honesta con los hombres y con la naturaleza. Es bueno hacer una lista de todos aquellos actos nuestros que se convierten en injusticias, vulnerando los derechos de los demás. Sólo reclamamos los derechos sin acordarnos de los deberes. La verdadera justicia sólo nace de un corazón lleno de Dios y de la alegría de vivir dignamente la vida. Cada día es una oportunidad, ya sea en el hogar, la oficina, la calle, donde estemos, de transformar nuestra realidad obrando en justicia y amor de Dios.

“Mi Padre, estará pronto a hacer justicia, a aquellos que le claman día y noche”. ~Jesús de Nazaret

 

Reflexión de la Semana (10) October 28, 2007

Filed under: Reflexión de la Semana — David Cardona @ 1:24 pm
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Semillas para tu vida:
Por: Fr. Angel M. Beltrán N., O.P.

La Virgen Maria: Madre nuestra

“Dichosa, tú María, que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá”
Lc. 1,45.

En la Iglesia Católica tenemos una especial veneración y amor por la Santísima Virgen María. No es una diosa más y menos, producto de una leyenda antigua. Como dicen algunos detractores de su devoción. Sencillamente es la criatura más plena de gracia, en Ella, se encarna y se hace vida el Salvador del mundo, por obra del Espíritu Santo y voluntad de Dios Padre. Es nuestra Madre Santa, todos hemos nacido y vivido a su amparo maternal. ¡Qué grande es el amor de una madre por sus hijos!, cuánto lo será más, el amor de la Virgen por nosotros. Ha mostrado su presencia en sus distintos santuarios, en obras milagrosas y sobretodo en la compañía de millones de creyentes que la veneramos, sentimos su acogida como camino para llegar a Jesús. No nos olvidemos de rezar frecuentemente el Santo Rosario, que sintetiza la obra de la salvación, de difundir la devoción por la Virgen María y de entender que tenemos alguien muy cercano a Dios que intercede continuamente por nosotros. María “es la llena de gracia” y la “bendita, más que todas las mujeres de la tierra”. Ella espera una correspondencia a su amor depositado en nosotros. Con la Virgen María, todos hacemos Iglesia, vivimos en comunidad y caminamos hacia la Patria Celestial.

Oración:

Señor Jesús:
hijo predilecto del Padre
encarnado y nacido de la Virgen María
ven en ayuda nuestra
con la poderosa intercesión de tu Santísima Madre,
danos los dones de tu amor
y concédenos los dones del Espíritu Santo
para que como María, tengamos una sola fe ,
obediencia a tu voluntad y esperanza en tu acción salvadora.
Dios te salve María…

Reflexión:

Este martes, 30 de octubre, estamos todos invitados al acto de veneración en honor de la Santísima Virgen María, la Cantata. Comenzaremos a las 7 p.m. con una pequeña procesión, la Santa Eucaristía y luego una acto de oración y alabanza. Este acto será en el Teatro de la U. C. B. Participemos todos como familia universitaria que somos. Tenemos un compromiso con la Santísima Virgen, no podemos faltar.

“Alaba mi alma la grandeza del Señor, mi espíritu se alegra en Dios, mi Salvador” ~Virgen María

 

Reflexión de la Semana (9) October 19, 2007

Filed under: Reflexión de la Semana — David Cardona @ 11:20 pm
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Semillas para tu vida:
Por: Fr. Angel M. Beltrán N., O.P.

El pecado: Negación de Dios y del ser humano

“Porque no he venido a llamar a los justos, sino a dar la salvación a los pecadores” Mt. 9,13.

Desde niños se nos instruye sobre el pecado, como una acción mala que ofende a Dios, y que basta confesarnos para borrarlo. Eso termina convirtiéndose en una rutina de nunca acabar. El pecado es una acción humana que tiene un grado de maldad, que contradice la voluntad de Dios y siembra desorden y caos al interior de quien comete la acción o en la sociedad en la cual habitamos. Su procedencia es la libertad humana, no es el Demonio, y su acción no tiene límites; sólo un corazón arrepentido, lleno de fe y lógica racional es capaz de rechazarlo o luchar para derrotarlo. Es verdad, con la confesión, Dios perdona a quien se acerca a ÉL; pero no basta con ello. También hay que mirar las causas humanas (psicofísicas) de estas acciones para poder mejorar nuestras actitudes. Vivimos en un medio ambiente donde la conciencia de pecado y maldad se ha borrado; no obstante es una realidad que nos sigue agobiando, destruyendo y confundiendo. Sólo una persona llena de fe y con sentido de conciencia racional y humana, es capaz de reconocerse pecador, darse cuenta que ha obrado mal, aceptar el perdón de Dios, perdonarse así mismo y entender que el mal sólo es posible vencerlo a fuerza de bien y esperanza en el amor de Dios.

Oración:

Señor Jesús,
danos la humildad y la claridad de conciencia
para reconocernos pecadores,
entendiendo que hemos obrado mal
cayendo en la tentación de renunciar
a TI, despreciando tus mandatos
y atentando contra la obra de la creación,
abre nuestra mente y corazón a tu palabra,
a la oración, la caridad con los demás
y todas aquellas fuentes de gracia
que nos hagan distinguir las acciones del mal
y podamos rechazarlas con la fuerza del tu Espíritu.

Padre Nuestro…

Reflexión:

Hay dos niveles de pecado: Venial, las cosas comunes que nos suceden a diario, que muchas veces se convierten en causa de pecados graves. Mortal (en materia grave), cuando se afecta seriamente la vida, honra, dignidad de nosotros mismos, de los demás o la naturaleza y de paso se rompe con la relación de Dios, para borrarlo se necesita de la confesión y acciones humanas concretas que cambien este tipo de desórdenes. No nos desanimemos “si Dios está con nosotros, nadie estará contra nosotros”.

Recuerda: “Quien anda en el peligro, en el perecerá”. ~Jesús de Nazaret.

 

Reflexión de la Semana (8) October 12, 2007

Filed under: Reflexión de la Semana — David Cardona @ 12:28 am
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Semillas para tu vida:
Por: Fr. Angel M. Beltrán N., O.P.

La fe: don de Dios y compromiso del creyente

Jesús dijo a sus discípulos: “Tened fe en Dios. No vacile vuestro corazón, el que pida con fe obtendrá el favor de Dios”. Mc. 11,22.

La fe es un don dado desde la gratuidad y generosidad de Dios, fundamento primordial en la vida del cristiano como experiencia y convicción de la acción del Creador en nuestra vida. La fe no es el simple acto de decir que se es creyente, una sugestión, una oración esporádica, cumplir con unos sacramentos y menos una tradición que se nos impone. Es la certeza que “Dios está con nosotros”, donde nuestra vida tiene sentido en cuanto la vivimos en ÉL, es el hombre redimido por Cristo unido en intimidad con la obra salvador de Dios. Nuestra fe tiene que verse en los actos “muéstrame tu fe, que yo te mostraré mis obras”, nos dice el apóstol Santiago. Fácilmente nos desanimamos, la fe pierde “sabor”, cambiamos de Iglesia o renunciamos a ella. Se necesita fortalecerla con la oración, las buenas obras, y una vida confiada y entregada en manos de Dios. Como los discípulos, hacerle la misma petición “Señor, auméntanos la fe”. La fe vivida, hecha experiencia se convierte en perdón, alegría, amor y seguridad del creyente; de aquél que sabe que Dios no fallará y que sólo Él está el verdadero sentido de nuestra existencia. La fe es “ese tesoro, que quién lo encuentra, vende todo lo que tiene y lo compra”, no permitamos que destruyan o nos roben ese tesoro, todo lo contrario, que nuestra vida sea testimonio de esa fe que profesamos y vivimos.

Oración:

Señor,
tú conoces nuestra humanidad y la tentación
de renunciar a ti, fácilmente;
hacemos de la fe un sendero desértico
o un camino más de explotación humana,
no nos dejes caer en esa tentación diaria,
fortalece nuestra existencia con tu palabra
danos los dones des Espíritu Santo,
abre nuestra inteligencia a tus mandatos
y endereza nuestros senderos cuando caminamos
lejos de ti.
Señor, fortalece nuestra fe.

Padre Nuestro…

Reflexión:

La fe es una experiencia de Dios en nuestra vida y se refleja en la bondad, misericordia y amor de nuestros actos. ¿Mis actitudes son reflejo de mi fe?, ¿mi fe es un compromiso con Dios y con mi comunidad?, ¿soy realmente un instrumento de Dios en la Iglesia?, ¿qué cosas me desaniman para ser poco creíble mi fe?

Recuerda: “Buscad el reino de Dios, y todo lo demás se os dará por añadidura”. ~Jesús de Nazaret

 

Temas de formación y vida cristiana (1) October 10, 2007

Filed under: Formación y vida cristiana — David Cardona @ 11:01 am
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Creer en Dios: un acto de fe, una creación histórica o una ilusión frustrante.
Por: Fr. Angel M. Beltrán N., O.P.

Cuando nos acercamos a la cultura más remota, a las huellas prehistóricas del ser humano, casi siempre encontramos que éste ha buscado una relación con un “poder” especial que traspase su simple existencia y las experiencias pasajeras de la vida. La relación con lo espiritual no es algo que se inventaron las religiones y menos el cristianismo, es un elemento fundamental en la existencia del ser humano. Por su condición de ser pensante tiene necesidad de eternidad, su vida sería incompleta sin esta posibilidad. Cuando los españoles llegaron a nuestras tierras e implantaron el cristianismo que venía de la tradición Judío-cristiana, nuestros aborígenes no eran “bestias” blasfemas o demoníacas, como fueron calificados en su mayoría, y menos carentes de relación con un trascendente, tenían sus creencias religiosas, especialmente relacionadas con cultos a la naturaleza (el sol, la luna, las montañas, etc.), la muerte y sus propias experiencias.

Las religiones, igual que las demás componentes socio-culturales del hombre han pasado por un largo proceso de evolución. Las primeras huellas de la religión están en la naturaleza, (el sol, la luna, los fenómenos naturales, el ciclo de las cosechas, etc.). Una segunda etapa es la zoomórfica, donde los animales entran en acción, la fuerza, la espectacularidad y agilidad de ciertas especies se ve como un poder que hay que atrapar, y para ello se da un paso: entrecruzar la fuerza o agilidad del animal con el pensamiento humano, aparece el mito, como por ejemplo: mitad caballo, mitad hombre; un ser humano con alas de águila o un buey con rostro humano. A estos mitos se les da una mayor categoría y se convierten en dioses, seres divinos capaces de manejar los destinos del hombre. Éste tiene que cumplir su voluntad para que lo dioses no lo castiguen. Estas formas mitológicas se convierten en poderes sobrenaturales que ya no serán manipuladas por el hombre a su acomodo, sino que éste tiene que dirigirse a través de formas cúlticas (sacrificios, ceremonias religiosas, ofrendas, oraciones, etc.) para congraciarse con los dioses. En estas etapas estaban nuestros aborígenes cuando los españoles llegaron a sus tierras. La diferencia evolutiva a nivel cultural entre el europeo y el indígena está entre cinco y siete mil años.

Finalmente aparecen las religiones monoteístas. Un sólo Dios, una sola fe y un sólo pueblo, ese es el caso de los Israelitas, quienes descubren por iniciativa del mismo Dios, su presencia en medio de los hombres. Dios Yahvé establece con ellos una historia de salvación, un Dios que deja de ser un mito para vivir en medio de su pueblo, dirigir la historia y dar plenitud a su salvación, para ello envía a su propio hijo Jesús, el rostro humano de Dios. De los seguidores de Jesús nace el Cristianismo con más de mil millones de creyentes alrededor de todo el mundo. Del mismo Judaísmo se desprende otra gran religión, el Islamismo. Mahoma, su profeta, toma los principios de la ley judía, los interpreta a su acomodo y luego a través de las armas, de la “guerra santa” difunde e impone sus creencias. Mientras el cristianismo hace una llamada al amor en todas sus formas, como la manera de predicación más eficaz; el musulmán lo hace a través de la guerra y de una moral obligatoria e inapelable que no admite objeción alguna. El resto de la humanidad, Oriente y regiones cercanas tienen como religión el Budismo e Hinduismo, formas religiosas muy antiguas, nacidas mucho antes que el judaísmo, cuyo elemento central está en la meditación interior y el manejo mental de las diferentes etapas, procesos y vivencias socio-históricas del ser humano. Junto a estas grandes religiones hay miles creencias de menor importancia pero que constituyen un elemento fundamental en la búsqueda interior de cualquier hombre o mujer.

En la modernidad quizá la “religión sea el opio del pueblo”, Marx; una proyección de las frustraciones del ser humano que no es capaz de satisfacer, Freud o un producto de la evolución histórica, Hegel. Para el hombre de hoy, parece ser una pérdida de tiempo y estorbo para sus deseos de materialidad, una simple historieta mandada a recoger o un espejismo de las clases menos favorecidas. Diga lo que se diga, ese aliento, deseo inmanente de eternidad, vive en cada persona, es inherente a él y no fácilmente se le puede desechar. Cuando el ser humano hace esa renuncia tiene que volver a su animalidad primera, para entrar en un proceso de preguntas sin respuesta, de proyectos que se convierten en frustraciones y de una materialidad frustrante que es la tumba de sus propios deseos. Por eso, déjale siempre a Dios un lugar en tu corazón, ahí está esperando por todo aquel que quiera vivir ese deseo de eternidad, un verdadero camino que no es frustración, sino vida y amor, compañía asegurada en esta vida y después vida eterna.

Dios es una realidad en la nuestra vida cuando es una experiencia, una condicionalidad permanente de la vida. De lo contrario será simplemente una teoría histórica, perfectamente explicada y justificada, un fetichismo de otros o simplemente un mito por destruir. Dios y todas las demás verdades, que se nos dan en Jesús, el Espíritu Santo, la Santísima Virgen María y de más santos y misterios que se viven en la Iglesia solo son comprendidos a la luz de la fe, y de una vivencia cercana y consecuente entre las prácticas de la cotidianidad y el mandato de Dios. El Espíritu de Dios, es como el viento, solo necesita de una pequeña abertura para entrar, lo demás Él se encargará de transformarlo, ¡démosle esa oportunidad!

 

Poemas: Instantes de alegría y esperanza (1) October 10, 2007

Filed under: Poemas — David Cardona @ 10:41 am
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Deja que te diga…
Por: Fr. Angel M. Beltrán N., O.P.

Deja que te diga, amigo(a) que empiezas,
es duro el camino cuando el pulso tiembla,
y es mucho más fácil seguir el atajo
que se encuentra sin mayor trabajo.
Pues si! pero atento que el peligro acecha
y puedes herirte con alguna piedra.

Deja que te diga, amigo(a) que empiezas,
has de andar despacio, derramar tu siembra
recordando siempre cultivar tu huerto,
que los prematuros frutos no son buenos
porque a la más leve brisa se te hielan,
y entonces, muchacho pierdes la cosecha.

Deja que te diga, amigo(a) que empiezas,
es duro el camino cuando el pulso tiembla;
las obras que duran son aquellas obras
que no fueron hechas en dos o tres horas,
sino que han sido pensadas a plena conciencia
tanto que ni el tiempo se atreve con ellas.

Deja que te diga, amigo(a) que empiezas,
no vale la pena perder la paciencia.
Controla ese fuego que llevas dentro,
espera y confía,
dale tiempo al tiempo que nada es eterno,
a todos nos llega bien tarde o temprano
la luz de una estrella.

Y cuando te llegue, amigo(a) que empiezas,
su luz será clara si todo lo entregas,
si dejas a otro decir lo que vales
y fijas tus metas más lejos que antes,
si evitas la silla de los conformistas,
entonces TÚ, serás con tu vida un artista.

Verás que tu vida vale más que el universo,
que vale la pena vivirla porque eres un ser,
tienes un mundo que disfrutar y conocer,
tu vida es la obra más maravillosa
de Dios y su amor,
vívela y ámala con todo tu ser y tu corazón.