Pastoral Universitaria UCB

Semillas para tu vida…

Reflexión de la Semana (21) April 29, 2008

Filed under: Reflexión de la Semana — David Cardona @ 5:01 pm
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Semillas para tu vida:
Por: Fr. Angel M. Beltrán N., O.P.

La Paz: Plenitud de Dios en el ser Humano

“Después de resucitar, Jesús se presentó a sus discípulos y les dijo: “La paz sea con ustedes”. Lc. 24, 36.

El saludo de Jesús Resucitado es un saludo de paz. Todos los seres humanos de una u otra manera buscamos estados de plenitud, satisfacción, de paz interior que nos motive a vivir y compartir. Pero ese estado no se consigue a la vuelta de la esquina y para lograrlo, el medio social propone cientos de alternativas: bienes materiales, belleza corporal, terapias, medicamentos, consejerías y muchos otros. Y la experiencia es que no se logra, que la vida termina siendo una especie de contradicción. Pues la verdadera paz está en la rectitud de conciencia y en la cohabitación de Dios en nosotros, en aquel que sólo le basta Dios para vivir. La paz en el Evangelio no es la ausencia de guerra, sino la presencia de Dios, de su Hijo Resucitado dándonos fuerza, vitalidad, esperanza en el caminar diario de la vida. También el Señor nos dice: “La paz sea con nosotros”, disfrutemos este acontecimiento; como los discípulos, renunciemos a todas aquellas obras que rompen el equilibrio de la naturaleza, desordenan los principios de la razón y de paso, ofenden al Creador, ese tipo de actos son los que siembran zozobras, angustias, sed de odios, pasiones que se desbordan y nos quitan ese estado de paz y plenitud que todos queremos. La sociedad de hoy, impulsa la guerra como fórmula de éxito y el libertinaje como el camino para la felicidad; una manera de protestar es llenando nuestras vidas de actos bondadosos, rectos, donde brille el amor de Dios, como principio para buscar y hallar la verdadera paz.

Oracion:

Padre de amor y misericordia
sólo de Ti, proviene la paz
como don que recibe el hombre
que cree en Ti y sigue tus mandatos.
En su sed de poder,
y encumbrado en su orgullo
ha llenado el mundo de guerras,
hambres, injusticias, desórdenes
que claman justicia,
infunde el don de la Paz
del amor, de la bondad
que sólo nace de los corazones
que te aman en la Iglesia.
Dadnos tu paz
y la fuerza de tu Espíritu.
Padre Nuestro…

Reflexión:

El sufrimiento destruye la paz, esa es la experiencia humana. Hagamos este simple esfuerzo: Si dejamos de pecar, de obrar mal, en su mayor parte el sufrimiento desaparece y el que nos toca afrontar como las enfermedades y las eventualidades de la vida, se lo encomendamos al Señor y Él nos lo ayudará a llevarlo. Ahí hay un camino para llegar a la paz que tanto necesitamos y que nos hace falta.

“Dichosos los que trabajan por la paz, porque ellos serán Hijos de Dios” ~Jesús de Nazaret

 

Reflexión de la Semana (20) March 28, 2008

Filed under: Reflexión de la Semana — David Cardona @ 2:20 pm
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ResurrecciónSemillas para tu vida:
Por: Fr. Angel M. Beltrán N., O.P.

¡Jesús resucitó! La Alegría de un Dios Vivo

“¿Por qué buscan entre los muertos al que está vivo? No está aquí, ha resucitado”.  Lc. 24,5.

Terminamos de celebrar y participar de la Semana Santa y hemos quedado llenos de alegría al saber que Nuestro Salvador resucitó de entre los muertos. “Si Cristo no resucitó somos los seres más desgraciados de la tierra, y nuestra fe sería una farsa”, nos recuerda San Pablo. Este gran acontecimiento nos muestra un Hijo de Dios victorioso, vencedor de la muerte y el pecado y con ello nos lleva a todos a Dios. Jesús no se quedó en la tumba, nuestro Dios es un Dios vivo; “yo estaré con vosotros hasta el final de los tiempos”, Él mismo nos lo asegura. La presencia del resucitado le da una nueva identidad a sus discípulos y con ellos a la Iglesia, nos deja el Espíritu Santo y su paz perpetua, que solo viene de Dios. Resucitemos también con Cristo, hay que desatar, sacar y remover todas aquellas cosas y comportamientos que nos impiden vivir una vida cristiana. Estos son días de inmensa alegría, gracia, paz, presencia de Dios para todos los Hijos de Dios y ojala tengamos el valor de decirle a Jesús como le dicen los discípulos de Emaús “quédate con nosotros” porque te necesitamos, queremos tu luz y tu compañía porque sólo “Tú tienes palabras de vida eterna”.

Oración:

¡Aleluya!
aclame al Señor tierra entera,
canten de alegría
y al son de instrumentos
todos cantemos la Gloria de Dios,
aleluya ¡ha resucitado el Señor!”,
que resuene el mar
la tierra y todos sus habitantes,
alegría grande
victoria sublime y maravillosa,
Cristo ha vencido,
aleluya ¡la tumba está vacía!
y todos hemos sido salvados
por Él !Aleluya!
Padre Nuestro.

Reflexión:

De muchas maneras hemos vivido la Semana Santa: Los más creyentes, participando de los actos litúrgicos, reflexionando y contemplando este misterio salvíficos; otros en casa compartiendo con la familia y los indiferentes dedicados a otras cosas. Para todos, es esta Buena Nueva de la Resurrección del Señor, nos sigue esperando para que disfrutemos de todos estos frutos. Son cincuenta días, hasta la Ascensión, que estaremos reflexionando y acompañando al Resucitado. ¡Cristo ha resucitado, resucitemos con Él!”.

“Yo soy la Resurrección y la Vida” ~Jesús de Nazaret

 

Reflexión de la Semana (19) March 11, 2008

Filed under: Reflexión de la Semana — David Cardona @ 1:48 pm
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ResurrecciónSemillas para tu vida
Por: Fr. Angel M. Beltrán N., O.P.

Semana Santa: Vivamos la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús

“El Hijo del Hombre será entregado a los paganos, después de azotarlo, lo matarán, pero al tercer día resucitará” Lc. 18,32-33.

Después de estas semanas de Cuaresma, hemos llegado a la Semana Santa. Para los que creemos en Cristo, es de suma importancia este acontecimiento. Jesús, el Hijo de Dios, sufre en carne propia el rigor de la injusticia, el orgullo humano y la insensatez de quienes gobiernan. Condenado a muerte de Cruz, la más cruel de todas; muere implorando el perdón para sus asesinos y para cada uno de nosotros que somos agobiados por el pecado. Dios muestra su Gloria, resucitándolo de entre las muertes y dándonos a su Hijo como prueba de su amor. En la Cruz, Cristo vence la muerte y el pecado. Con su resurrección nos abre el camino hacia el Padre. Es grande el misterio que celebramos los creyentes en estos días santos, mucho más es la gracia que se derrama sobre quienes vivan de corazón, con arrepentimiento y alegría estos días. “Grandes son las obras que Dios ha hecho por nosotros”, y las que sigue haciendo. Qué esta Semana Santa sea el inicio de una mejor vida en Dios a través de su pueblo que es la Iglesia, acompañando a Jesús camino al Calvario y llenándonos de júbilo con su resurrección.

Oración:

Padre de Misericordia
que con la muerte y resurrección
de tu Hijo muy amado,
nos mostraste la Gloria de tu Reino
y el poder de tu salvación,
ayúdanos a vivir estos días santos
con arrepentimiento, acogida y paz
para poder ser partícipes de tu mesa
en la Iglesia como comunidad de fe
que nos lleva a la futura inmortalidad.
somos débiles, llenos de superficialidades,
“auméntanos la fe” y “danos entrañas
de amor” para no despreciarte.
Padre Nuestro…

Reflexión:

Muchos son los planes que tenemos para esta semana, muchas de esas tareas pueden esperar. Estos son días para participar, vivir y sentir la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor. Aprovechemos las ceremonias en cada una de las parroquias, reflexionemos sobre las lecturas y predicaciones, vivamos con recogimiento y oración estos días. Dios sabrá agradecer nuestra asistencia y bendecirá cada una de las familias.

“Quien no toma su cruz y me sigue, no es digno de Mí” ~ Jesús de Nazaret.

 

Reflexión de la Semana (18) March 11, 2008

Filed under: Reflexión de la Semana — David Cardona @ 8:09 am
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Praying HandsSemillas para tu vida
Por: Fr. Angel M. Beltrán N., O.P.

La oración: fuerza de Dios y alegría para vivir

“Jesús se retiró a la montaña para orar y pasó la noche orando a Dios” Lc. 6,12.

Los días previos a la Semana Santa, hay que incentivar la oración, es la mejor manera para comprender la acción Dios en nosotros. La oración nos une a Dios como las ramas y las hojas están íntimamente agarradas, unidas, al tallo principal del árbol; si una rama se desprende de éste, se seca y se convierte en desecho. De la oración fluye la gracia que fortalece nuestra vida espiritual. En cada uno de nosotros está la semilla de Dios, su Espíritu, aliento que da vida, alegría de vivir y compartir, esa fuerza que hace que venzamos los caminos del pecado y sigamos el bien; pero todo esto es estéril e inútil son la oración. Jesús, siendo el Hijo de Dios, nos dio ejemplo de comunicación con su Padre, sacando momentos para estar más cerca de Él y toda su vida fue una oración constante a Dios. Busquemos la mejor manera para que la celebración de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús, no sean una simple anécdota más, algo a lo cual hay que asistir por tradición; o lo más terrible: que poco o nada nos importe este acto de salvación de Dios por nosotros. En la oración le encontramos sentido, vivencia, y podemos sacar los mejores frutos de lo que Dios hizo por ti, como nos dice San Pablo “que fue tan grande su amor por los hombres, que ni siquiera se reservó a su propio hijo, sino que lo entregó a una muerte de cruz” por nuestra salvación. Si Dios hizo eso por ti y por mí, tratemos de responderle y buscarle en la oración, ahí está siempre atento a escucharnos, porque “al que pide se le da, y al que toca a la puerta se le abre”. Se acerca la Semana Santa, Dios está a la puerta esperando que le abramos, no le dejemos pasar de largo, invitémoslo a entrar y ha quedarse con nosotros.

Oración:

“Aclama al Señor tierra entera
servid a Dios con alegría,
elevemos cánticos y aclamaciones
reconozcamos que Él es nuestro Dios
que nos hizo y somos suyos
su pueblo y ovejas de su rebaño…
bendigamos su nombre
porque el Señor es bueno
y su amor es eterno
su fidelidad permanece
de generación en generación”
Salmo 100. Padre Nuestro…

Reflexión:

Es bueno que te hagas esta pregunta: ¿Que tienes planeado para la Semana Santa?. Irte de paseo, pues el trabajo ha sido duro y hay que descansar; estar en tu casa con buena comida, cientos de películas esperando y durmiendo hasta tarde; las playas esperando, una bronceada no esta malo; compartir con la familia y de pronto asistir a alguno de los actos de semana santa, pues no a todos les gusta las cosas de Dios. Y, ¿dónde queda la invitación de Dios, a participar y vivir la Pasión, Muerte y Resurrección de su Hijo?. No votes al zafacón la tarjeta de invitación, Él cuenta contigo.

“Les aseguro que el Padre les concederá todo lo que pidan en mi nombre”. ~ Jesús de Nazaret.

 

Reflexión de la Semana (17) February 25, 2008

Filed under: Reflexión de la Semana — David Cardona @ 11:23 pm
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PenitenciaSemillas para tu vida:
Por: Fr. Angel M. Beltrán N., O.P.

La penitencia: reencuentro amoroso con Dios

“Alégrense conmigo, porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y lo hemos encontrado”. Lc. 15,24.

Cuando una empresa está en crisis, se hacen estudios, reuniones, se toman medidas para descubrir y subsanar las fallas, de lo contrario la empresa fracasa. Nuestra vida es una empresa, con ningún otro fin que el de encontrar la felicidad como realización personal; pero de igual manera, tenemos muchas fallas, maldades, pecados, o como se les llame. En este tiempo de Cuaresma es bueno hacer un alto en el camino, ponernos de cara a Dios y reconocer nuestros pecados, no para lamentarnos sino para encontrar la raíz y consecuencias de los actos malos y desde ahí, con la gracia de Dios y la reorientación de nuestra voluntad reconciliarnos con nosotros mismos, con los demás y con Dios. Es bueno la confesión con un sacerdote, Dios le ha dado esa potestad, siendo un pecador también, de acercar a sus fieles a Dios; además, tiene la formación moral, psicológica y humana para la orientación en los problemas de los cuales nos confesamos. En el perdón de los pecados, encontramos la paz con Dios y con nosotros mismos, el poder comulgar con frecuencia y vivir la vida como una auténtica comunión con la Iglesia y unión con nuestro creador. El pecado esclaviza; el perdón de Dios libera, santifica, llena de alegría, da sentido a la vida, nos hace más humanos. Siempre esta dispuestos a perdonarnos porque no “quiere la condenación de sus Hijos, sino su salvación”. No dejemos pasar esta oportunidad: reconozcamos nuestros pecados, acerquémonos a la confesión y recibamos el perdón de Dios, como compromiso para vivir mejor la Cuaresma.

Oración:

“Ten piedad de mí, Oh Dios,
por tu inmensa compasión,
borra mi culpa;
lava del todo mi maldad,
limpia mi pecado;
yo reconozco mi culpa,
hice lo que Tú detestas…
lávame,
quedaré más limpio que la nieve
hazme sentir el gozo y la alegría
y borra todos mis pecados…
fortaléceme con un espíritu firme
y devuélveme la alegría
de tu presencia y salvación…”
Apartes del Salmo 51.

Reflexión:

A veces tomamos a broma o hasta se nos olvida el tiempo que ha pasado desde la última confesión. Caer en pecado es un acto de humanos, de nuestra propia naturaleza; reconocerlo, pedir perdón y reconciliarnos con Dios, es un acto de un hombre o una mujer que quiere vivir su bautismo, sus compromisos con Dios y con los demás. Dios nos regala la gratuidad de su gracia y su misericordia en el sacramento de la penitencia (confesión), no le despreciemos y recibamos con alegría, la gracia del perdón.

“El hijo del hombre ha venido a buscar y a salvar lo que estaba perdido” ~Jesús de Nazaret

 

Reflexión de la Semana (16) February 15, 2008

Filed under: Reflexión de la Semana — David Cardona @ 4:50 pm
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Semillas para tu vida
Por: Fr. Angel M. Beltrán N., O.P.

La abstinencia: evitar el mal y obrar bien

“Dichosos los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios”. Mt. 5,8.

En esta segunda semana de Cuaresma, es bueno reflexionar sobre la abstinencia. Una práctica Cristiana, que suena medieval y anticuada. La abstinencia en la Cuaresma no es simplemente la ausencia de carnes rojas los viernes, como se acostumbra; es hacer un alto en el camino, mirar, examinar nuestras vidas y tomar conciencia de todas aquellas cosas o comportamientos que no son justos, honestos, humanos y menos agradables a los ojos de Dios. Abstenernos de “obrar el mal y optar siempre por lo bueno” 1Tes. 5,22. El bien dignifica, exalta al ser humano, hace de su historia un camino de felicidad y construye su propia salvación; en cambio el mal, destruya la vida y obra quienes lo cometen, nos hace infelices y rompe nuestra relación con el Creador. Cristo, en la cruz venció el mal como condena. Ahora nos toca a cada uno desde el libre ejercicio de la libertad individual, rechazarlo, abstenernos (de tentaciones, y compromisos no debidos, que hace que el malvado se instale en nuestro corazón y desde ahí destruye nuestra vida. “Pórtense dignamente como creyentes… aparten los apetitos desordenados y den Gloria a Dios siempre” 1Pedro 2,11-12.

Oración:

Padre Santo
tu Espíritu dirige cada uno de nuestros actos,
pero muchas veces el mal
puede más que el bien,
doblegando nuestra voluntad
y hacemos incluso lo que no queremos;
danos la gracias de tener un corazón
limpio y libre de apetitos desordenados,
una voluntad firme
para decirle no al mal,
aceptando siempre el bien
como el camino predilectos.
Señor, enséñanos a ser justos,
honestos en nuestras vidas.
Padre Nuestro…

Reflexión:

¿Qué es ser limpio de corazón? Es ser honesto, obrar conforme a nuestra dignidad de Hijos de Dios y ser responsables de los compromisos como creyentes. Alejar cualquier sentimiento de malicia, engaño, cosas que hagan daño a los demás. Para ver y sentir la cercanía y la obra de Dios, hay que estar limpio de corazón. Acercarnos a la confesión es un buen medio para alcanzarlo ¿Cuánto hace que no me confieso?. Acepta esta invitación que te hace Dios, reconciliarte con Él.

“Que vuestras obras den gloria a Dios” ~ Jesús de Nazaret

 

Reflexión de la Semana (15) February 11, 2008

Filed under: Reflexión de la Semana — David Cardona @ 1:10 pm
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Semillas para tu vida:
Por: Fr. Angel M. Beltrán N., O.P.

El ayuno: compromiso con la caridad cristiana

“Que tu ayuno, sólo lo vea el Padre Celestial… y Él, te recompensará” Mt. 6,17.

Hemos comenzado el tiempo de Cuaresma donde se piden acciones concretas al cristiano para acercarse a Dios; se presenta al ayuno como una ellas. Pero está práctica se ha tergiversado llevándolo a casos extremos: no ingerir alimentos, no comer carnes rojas los viernes, o pequeñas limosnas en una Iglesia o a un pobre. El sentido del ayuno cristiano va mucho más allá, es un compromiso de actitud con la caridad y el amor, como servicio hacia los demás. Ayunar, es evitar o renunciar a esas cosas que nos alejan de Dios; es tomar actitudes positivas fuente al amor de Dios; es compartir mi vida y los bienes con aquellos que lo necesitan; es atrevernos a lanzar un grito de justicia, en medio de un mundo cada día más necesitado de Dios y de políticas justas para todas. Ayunar, es también aportar con el trabajo, o una limosna a la comunidad eclesial a la que perteneces. El Reino de Dios necesita seguir creciendo y sin tu ayuda es imposible. Ese es el ayuno para este tiempo de reflexión: redescubrir los compromisos de creyente y hacerlos vida en nosotros mismos y los demás.

Oración:

Padre Santo:
somos tus hijos,
débiles y heridos por el pecado;
que nuestro ayuno
sea una mayor compromiso con la fe,
nuestros hermanos
y mi Iglesia, Parroquia y comunidad.
que entendamos que en el mundo
hay millones de hombre que mueren
de hambre y desnutrición,
que aportemos también, un pedazo de pan
para ellos.

Padre Nuestro….

Reflexión:

“El ayuno que yo quiero es éste: que rompas las cadenas de la injusticia, que dejes libre a los oprimidos, que renuncies al pecado como opresión, que compartas tu pan con el hambriento, que socorras al pobre, proporciones ropas al desnudo y no te desentiendas de tus semejantes” Isaías 58,6-7. ¿Cuáles son mis compromisos como ayuno para esta Cuaresma?

“Dichosos los misericordiosos, porque Dios tendrá misericordia de ellos” ~Jesús de Nazaret

 

Reflexión de la Semana (14) February 4, 2008

Filed under: Reflexión de la Semana — David Cardona @ 3:39 pm
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Semillas para tu vida:
Por: Fr. Angel M. Beltrán N., O.P.

La Cuaresma: tiempo para volver a Dios

“Yo no he venido a llamar a los justos, sino a lo pecadores, para que se conviertan y se salven” Lc. 5,31.

Este miércoles empezamos un tiempo especial dentro de la Iglesia Católica, con la imposición de la santa ceniza; que nos recuerda nuestra finitud y debilidad humana, y la necesidad del arrepentimiento para acercarnos a Dios; empezamos el tiempo de Cuaresma. Son cuarenta días de reflexión, que se nos da, con el fin de prepararnos de una manera adecuada y eficiente para la celebración de la Semana Santa. El éxito de toda actividad humana, depende en gran medida de su motivación y preparación. Dios nos invita para que nos acerquemos a ÉL, reconozcamos nuestros pecados, nos reanimemos en la oración y las buenas obras, seamos más constantes en la asistencia a la Santa Misa y vivamos con fe, alegría y mucha esperanza este tiempo de salvación que iniciamos. Es tiempo de perdón, misericordia y salvación. Dios nos ama, somos sus hijos predilectos; todo lo ha hecho para el bien nuestro y quiere que celebremos sus misterios de la mejor manera posible: por eso, participemos de la Cuaresma, es tiempo para volver a Dios.

Oración:

Padre Santo
que en tu Hijo Jesucristo
nos diste tu amor infinito,
danos el don del arrepentimiento
de reconocer nuestras faltas ante ti y la sociedad,
la gracia y la fe para acudir a la oración,
la misericordia que redunde en buenas obras
y así poder vivir este tiempo de cuaresma
acercándonos y bebiendo de tu palabra
y presencia en la Iglesia,
y así prepararnos para celebrar
el misterio de la pasión y muerte de tu Hijo.

Padre Nuestro…

Reflexión:

Jesús nos dice “levántate y camina”. Es bueno hacer un alto en el camino. Mirarnos en el espejo de nuestra propia conciencia, para mirar y analizar esas cosas y comportamientos que nos mantienen postrados y lejos del Reino de Dios y también son estorbos en la búsqueda de la realización y felicidad personal; para luego mirar, cómo salir de ello. Hagamos esta tarea, sería un buen comienzo para vivir la Cuaresma.  

“Tus pecados te son perdonados, vete, y no vuelvas a pecar”. ~ Jesús de Nazaret

 

Reflexión de la Semana (13) January 26, 2008

Filed under: Reflexión de la Semana — David Cardona @ 1:31 am
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Semillas para tu vida:
Por: Fr. Angel M. Beltrán N., O.P.

Empezar con ánimo y en nombre de Dios

“Jesús, lleno del Espíritu Santo comenzó su misión en Galilea y su fama se extendió por toda la región”. Lc. 4,14.

Estamos iniciando actividades en un nuevo año que Dios ha regalado en nuestras vidas. Unos con más optimismo que otros, pero guiados por la fuerza y el amor de Dios, con una serie de propósitos que ilusionan y engrandecen el camino a seguir. No faltan las dudas y las sombras, también en la comunidad de Jesús existieron, eso forma parte de la vida, pero con la fe en Dios y la bondad en cada una de nuestras acciones, alcanzaremos nuestras metas. Que este sea un tiempo para abrirle más el corazón a Dios, y lo podemos hacer participando más activamente de la Eucaristía y demás actividades programas por la Oficina de la Pastoral Universitaria, y trabajando con ánimo y sin desfallecer por la educación y formación de la comunidad universitaria, que es tarea de todos. Cómo nos dice el mismo Jesús: “ánimo, no tengamos miedos”, que Dios está animando cada una de nuestras tareas encomendadas.

Oración:

Señor Jesús,
danos la fuerza de tu Espíritu Santo,
fortalece nuestro cuerpo y nuestra vida,
aleja cualquier desánimo y desesperanza
y llena nuestra tarea de luz
para poder comenzar y trabajar
durante este nuevo año,
lleno de amor, lealtad y compromiso
y así cumplir la misión que nos encomendaste
como testigos de tu reino en la tierra.

Padre nuestro…

Reflexión:

Nuestro trabajo educativo trasciende la simple actividad, es algo más que una manera de vivir y de cubrir las necesidades básicas. Dios y la vida nos ha formado para ello y esa es nuestra misión e identidad. Haga una lista de propósitos, objetivos y póngalos en manos de Dios, valora tu trabajo y entiende que esa es la manera como ayudas a extender la obra de Dios sobre la tierra y la tarea es dar frutos buenos y en abundancia.

“Cada árbol se conoce por sus frutos” ~ Jesús de Nazaret

 

Reflexión de la Semana (12) November 16, 2007

Filed under: Reflexión de la Semana — David Cardona @ 3:45 pm
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Semillas para tu vida:
Por: Fr. Angel M. Beltrán N., O.P.

El amor a Jesus y su iglesia: Identidad del creyente

“En esto conocerán todos que sois discípulos míos: sí os tenéis amor los unos a los otros”. Jn 13,35.

Desde el momento de nuestro nacimiento nos hacemos a una identidad, que nos hace pertenecientes a una familia, un grupo humano. También como creyentes, cristianos, el día de nuestro bautismo queda impresa en nosotros esa identidad que nos hace hijos de Dios y pertenecientes a la Iglesia Católica, lo cual comprende una serie de obligaciones, como tenemos que hacerlo con la familia, el estado, el lugar de trabajo. Los creyentes estamos regidos por la ley del amor, esa fuerza que nace de nuestro interior, como convicción que mueve todo nuestro ser, que nos hace sentir la existencia y señala el camino de la realización personal y la felicidad, sirviendo desinteresadamente en la Iglesia (parroquia), siendo parte activa en las comunidades y avivando la fe en la familia. El amor, es el sentimiento más grande del ser humano, pero es tan perfecto que no admite defectos como caprichos, infidelidades, egoísmos, falsedades, y muchos otros comportamientos que lo destruyen. San Agustín nos dice “ama y haz lo que quieras”, pero el amor que nace de la honestidad y que es reflejo del mismo amor de Dios en nosotros. Vivamos con alegría y optimismo nuestra vida, siendo siempre fieles al amor de Dios, participando activamente en nuestra Iglesia y viviendo en familia esa bendición de Dios que nos dice “Venid benditos de mi Padre, porque de vosotros es el Reino de los Cielos”. El amor es el camino que nos conduce a Dios; recordemos “que Él nos amó primero” y ahora nosotros debemos ser generosos y responder a esa gratuidad y don de Dios.

Oración:

Padre Santo
conocedor de todo nuestro ser
TÚ sabes que fácilmente renunciamos a tu amor,
escogemos caminos falsos y vivimos de las apariencias,
traicionamos y vendemos al otro
nada o poco nos interesan tus mandamientos
porque desconocemos tu amor;
ayúdanos con la fuerza de tu Espíritu Santo
a reconocer en nosotros y en los demás
el verdadero amor que nos hace felices
y nos lleva a cumplir tus mandatos por sendas
de caridad y justicia.
Padre Nuestro…

Reflexión:

Todos en cualquier momento de nuestra vida hemos tenido experiencias de amar a alguien, de sentir que por nuestras venas corre una fuerza especial que nos lleva hacia una persona, la familia, una profesión, etc. ¿Seré que yo siento lo mismo por mi Iglesia y por las cosas de Dios?. ¿Realmente soy creyente por amor o por obligación?, ¿qué cosas, comportamientos, o estados de vida impiden que pueda vivir el verdadero amor de Dios?. Si le fallamos a ese mandato sagrado del amor, todo lo demás se convierte en una farsa, en una solemne mentira.

“Amaos los unos a los otros, como yo os he amado”. ~Jesus de Nazaret