Una Sonrisa…
Por: Fr. Angel M. Beltrán N., O.P.
Una sonrisa tuya:
es una luz de esplendor,
una plegaria, un aleluya,
una acción de amor
que permite que concluya
la faena de un matador.
Una sonrisa para levantarse
hace que el sol caliente;
y en el espejo al mirarse
entienda que hay algo en mente,
sonreír, al que esta el frente,
al de lado, antes de marcharse.
Una sonrisa siempre nueva
de esas que salen del corazón;
mucho optimismo siempre lleva
con un toque de buena sazón,
sin importar si es Adán o Eva;
una sonrisa llena de emoción.
Regálame una sonrisa;
no quiero oro, aplausos o placer,
sólo una carcajada que eriza
y hacer comprender,
como esa publicidad que avisa
que aún hay alguien a quien creer.
Mañana en mi camino de regreso
recordaré las veces que reímos;
tus sonrisas harán de mí un preso
encerrado en la vida que compartimos,
sabiendo si fue esto o fue eso,
pero, ¡qué buenos momentos vivimos!.
No te olvides de sonreír:
en la calle, en la casa o en ti mismo
recobra una manera de vivir,
con una gran dosis de optimismo
ríe si vienes o tienes que ir
no te olvides del ja..ja.. ja… ismo.